Lima, 21 de julio de 2007

 
   
 

“Hace falta implantar en el país más respeto por la verdad y diálogo”

A una semana de celebrarse en el Perú un nuevo aniversario patrio, el Cardenal Juan Luis Cipriani, en el programa “Diálogo de Fe” aprovechó la ocasión de que en estas fechas nos entra un espíritu de mayor amor al país para señalar que no podemos seguir en un planteamiento de violencia, de amenaza y venganza.

“Un valor cristiano que es muy importante en la sociedad y en estos días deberíamos meditar y reflexionar, es que el espíritu cristiano es profundamente optimista, positivo y esperanzador; es decir, no es cristiana la tristeza, el pesimismo, ese negativismo que tantas veces invade a nuestra sociedad y medios de comunicación” dijo.

El Pastor de Lima comentó que el pesimismo no cambia la realidad, tampoco la mejora; al contrario, la empeora. La tristeza no cambia la situación, al revés, la hace más dura, entonces entendernos uno a otros es importante para organizarnos y resolver los problemas.

“Cuando hemos visto la violencia como arma para lograr algún objetivo, eso es (un) cáncer. El Perú ya no puede volver a una experiencia de ese estilo (en referencia al terrorismo), la violencia no se admite nunca y para nada”.

“La mentira es una de las mayores violencias, cuando se dice “si haces esto te boto; no lo engañes. No es verdad que van a botar a la calle a un montón de gente, no es verdad que una persona es traidor porque no está de acuerdo conmigo, es que no es verdad, no es que opine diferente sino que está mintiendo para lograr una reacción de violencia” enfatizó.

“Lo mismo diría de la demagogia, cuando una persona para lograr el acuerdo de una gran mayoría empieza a prometer cosas que son falsas. Por ejemplo, podría tener una colección de cuántas portadas de periódicos donde se dice que se están subiendo los sueldos a los policías desde hace tres años” dijo.

El Cardenal Cipriani insistió en que la política no resuelve todos los problemas y que hay cosas más profundas que la política. “La política no genera la cultura, no genera el desarrollo. La política simplemente debe coordinar, por encargo nuestro, los trabajos de orientación porque todos no podemos gobernar”, expresó.

El Arzobispo de Lima señaló que la obligación de conseguir el bien común, nos compete a todos. “Es un bien común que es el Perú –entonces- no es decir “no, esas lunas son de los oligarcas; no, esas lunas son de los peruanos; esos hospitales son de los abusivos; no, esos hospitales son de los peruanos”.

“Cómo administrar esa riqueza, cómo lograr con más rapidez que esa riqueza llegue a los demás; creo que ese es un desafío que tenemos todos los peruanos para hacer mejor a nuestro país”, expresó.

“Esta crisis educativa o cultural en la que nos encontramos está muy unida a una gran crisis, la crisis de la familia; es decir, no podemos dejar de lado esta institución, por lo tanto, uno de los aspectos de la cultura cristiana de nuestro país es la gran responsabilidad que de modo habitual la familia ha tenido en la educación de sus hijos, por eso los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos” enfatizó.

El Cardenal Cipriani aprovechó para dar a conocer la figura de Mons. Enrique Pelach, Obispo emérito de Abancay quien falleció el último jueves y que será enterrado hoy en esa ciudad. “Monseñor Pelach hizo una tarea extraordinaria a favor de los más pobres”, finalizó. .

   
 

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