Lunes, 22 de septiembre de 2014
 

Canc.-179/Arz./04 

Arzobispado de Lima, 29 de Setiembre de 2004 

DECRETO GENERAL EJECUTORIO SOBRE LOS ESTIPENDIOS Y
MISAS COLECTIVAS

Yo, Arzobispo de Lima y Primado del Perú: 

CONSIDERANDO: 

Que corresponde al Obispo diocesano “promover la santidad de los fieles” (c. 387) y ser el moderador, promotor y custodio de toda la vida litúrgica de la Iglesia a él encomendada (cf. c.835 § 1);

Que “los fieles tienen derecho a recibir de los Pastores sagrados la ayuda de los bienes espirituales de la Iglesia, principalmente la palabra de Dios y los sacramentos” (c. 213), así como “a tributar culto a Dios según las normas de su propio rito” (c. 214); 

Que “todo sacerdote que celebra o concelebra la Misa puede percibir estipendio, para que la aplique por una determinada intención” (c. 945 § 1), que en justicia está obligado a satisfacer personalmente (a tenor de los cc. 948 y 949), o a encomendar su aplicación a otro sacerdote (cf. cc. 954 —955); 

Que el Código de Derecho Canónico salvaguarda, como principio general, la antigua costumbre de la Iglesia de ofrecer tantas Misas como estipendios aceptados (cf. c. 948); 

Que el Decreto Mos Iugiter de la Congregación para el Clero del 22 de febrero de 1991, sobre los estipendios en la Misa, permite, con carácter excepcional, la celebración de las llamadas Misas Colectivas (entre nosotros Misas Comunitarias) con las siguientes condiciones: 

1. Que los fieles, advertidos previa y explícitamente, consientan libremente que su intención y respectiva ofrenda, sean acumuladas en una Misa comunitaria. 2. Que se indique el día, lugar y hora en que se celebran estas Misas. 3. Que no se celebren más de dos veces por semana en cada lugar de culto. 4. Que el celebrante retenga para sí sólo el estipendio fijado en la diócesis y entregue el resto al Ordinario. 

En uso de mi Potestad ordinaria; 

DECRETO: 

Primero: Determínase exigir a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Lima que observen con exactitud y esmero las normas establecidas en los cánones 945 al 948 sobre el estipendio ofrecido para la celebración de la Misa, teniendo también presentes las sanciones establecidas en el canon 1385. 

Segundo: Autorízase con carácter excepcional la celebración de la “Misa Colectiva” (Misa Comunitaria), no más de dos veces por semana en cada parroquia, indicando a los fieles que la solicitan libremente, el día, lugar y hora de la celebración de esta Santa Misa. 

Tercero: El sacerdote celebrante de la “Misa Colectiva” solamente hará suyo el monto del estipendio correspondiente a una Santa Misa; lo que exceda a ese monto lo entregará mensualmente a la Sindicatura quedando destinado: el 50% de dicha suma al Seminario y, el otro 50%, al Fondo Sacerdotal (cf. cc 951 § 1, 946). 

Cuarto: Exhórtese a los rectores de Santuarios, de lugares de Peregrinación y otros Templos a los que llegan numerosas ofrendas para la celebración de misas, así como a los sacerdotes que reciben gran número de estipendios por intenciones de Misas que no pueden celebrar personalmente que, -en lugar de rechazarlos- frustrando así la piadosa intención de los oferentes y apartándolos de su buen propósito, los transmitan a otros sacerdotes o al propio Ordinario (cf. cc. 955, 956). 

Quinto: Téngase en cada parroquia, capellanía o donde suelen recibirse estipendios de Misas, un libro especial en el que se asentarán las Misas que se han de celebrar, la intención, el estipendio ofrecido y el cumplimiento de las obligaciones contraídas (cf. c. 958). 

Sexto: Este decreto entra en vigor a partir del 1° de octubre de 2004. 

Regístrese y Comuníquese.

+JUAN LUIS CARDENAL CIPRIANI THORNE
Arzobispo de Lima y Primado del Perú

 
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