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“No tengamos miedo a la amistad con Dios” PDF Imprimir E-mail

Diálogo de fe
Sábado, 05 de mayo de 2012 

 

Armando Canchanya (AC): bienvenidos a Diálogos de fe aquí por RPP. Muy Buenos días Cardenal Cipriani.

Cardenal Juan Luis Cipriani (CJLC): Muy buenos días Armando, y bienvenido al programa, se que has estado por Chiclayo, bendita tierra chiclayana. Hoy tenemos una situación muy bonita porque mañana son 50 años desde que el Papa Juan XXIII, canonizó a San Martin de Porres, hombre peruano y justamente creo que es una situación importante traer la santidad de ese hombre del siglo XVI mas o menos  sea 1580. Traerla hoy porque San Martín De Porres es un peruano como el que hoy nos escucha o como cualquiera de nosotros de 15 años o de 70 y en este caso fue un hombre que fue admitido como hermano en la orden de los Dominicos, pero vamos a pensar que ese hombre vivía en nuestras calles, hablaba nuestro idioma, tenia las mismas situaciones que tenemos cualquiera de nosotros y se atrevió a buscar a Dios en ese grado heroico, es decir, a no concederle al demonio ni al pecado espacios en su vida, entonces porque hoy hablar de esto que parece como una especie de locura, es decir, como me hablas de santidad, que quiere decir, es hacer lo que debes.

AC: No es que el mundo era más fácil, entonces la vida era más sencilla…

CJLC: yo veo, cuando leo las épocas de San Pablo. A San Pablo lo apedrean tres veces lo dan por muerto dos, peligros en el alta mar, perdidos años y meses por todas partes, es decir, apedreados, martirizados, eran mucho mas duro el martirio que sufrían, en el caso de San Martín de Porres habría las dificultades normales de una sociedad, con matrimonios, con niños con jóvenes, con política, igual. El tema de la santidad es algo que cada uno de nosotros tiene que abrir el alma y dejar que Dios como en un espejo, pueda mirar si es que tus pensamientos, tus acciones, tus dineros, tu conducta, tu conciencia, esta conforme a la verdad y al bien, eso solos imposible, así que el que diga “yo no hago mal a nadie”, va por mal camino, porque pretender la santidad solo es falso, entonces lo único que nos pide San Martin y por eso es tan devota la gente de aquí, es que seamos humildes. No se trata si tenía más dinero o menos dinero, o si era blanco o era negro; se trata de la humildad.

AC: hasta ahí vamos, incluso como un tipo de estereotipo...

CJLC: Así es, porque es entonces hacer del Santo un personaje tan especial, que yo no soy así, entonces no, este hombre era humilde, y la humildad es la verdad, la humildad es reconocer tus defectos y el tamaño de los defectos; y reconocer tus virtudes y el tamaño de tus virtudes, no te hagas el bueno ni te hagas el malo, no te maltrates a ti mismo, sino reconoce y para todo eso que cosa hacia San Martin, lo dice Juan XXIII, el Papa, el sabía que Cristo padecía por nosotros, el sabia y por eso tenia un amor tan especial a Jesús crucificado. Tuvo una singular devoción al sacramento de la eucaristía, dedicaba con frecuencia largas horas a la adoración ante el sagrario, entonces de ese amor a Jesús Eucaristía. Por ejemplo hay cantidad de santísimos en diferentes lugares, puedo estar delante del Señor escuchándolo, leyendo un pasaje del evangelio, mirando mi vida delante de él, él estaba así no le tenia miedo al sacrificio porque veía la cruz como la vemos nosotros, decía me cuesta tratar a este amigo o tengo cansancio para levantarme temprano o mi carácter, o esta idea que no es buena y luchaba  porque estaba con Jesús, y algo muy importante, San Martin destaca porque vive para los demás, esto si es algo como muy especial. San Martin de Porres tenía una enorme alegría de ayudar y servir a los demás, esto que se dice fácil es muy difícil, casi nadie se mueve diciendo y quien se va a beneficiar con esto que vas hacer tú, el otro, muchas veces uno dice que saco yendo a tal sitio o haciendo tal cosa, entonces todo eso decía él, con su ejemplo y con sus virtudes impulsó a sus amigos a una vida con piedad, este hombre sencillo de la calle no era doctor, no había estudiado teología, no tenia grandes niveles sociales, no era político, pero este hombre ha grabado en el corazón de los peruanos y en mucha gente del mundo, el sello del amor de Dios, estas son las cosas que van mas allá del tiempo, como un muchacho, un negrito que se mete a un convento y que todos los días hace su trabajo, la limpieza que le encargan o la puerta del convento, o estar rezando o arreglando la huerta y que va atendiendo a los que pasan porque este esté enfermo, tal vez le saca algo de comer del convento o lo acompaña para que se cure esa herida, ese hombre como Dios esté en él, ilumina mucho mas que los reyes, que los virreyes que los poderosos que todos, porque en él está el reflejo de la caridad de Dios, el amor de Dios es de tal fuerza que ilumina mucho más que el sol. Por eso, ¿cuál es la reflexión para mí?, es que no tengas miedo de esa amistad con Dios que te pide todo, el lo hará si tu lo dejas, entonces es un gozo enorme, mañana tendremos una misa en la Catedral a las 11 de la mañana, lógicamente con los padres Dominicos. Entonces para todo el Perú es un gozo enorme, estaba presente el día de la canonización el cardenal Juan Landazuri Ricketts en Roma, de una manera muy emocionante cuando el Papa en esa época Juan XXIII, en su homilía tan bonita, cuando llama a San Martín de Porres, Martin de la Caridad, un hombre que realmente su santidad es su amor al prójimo, esto creo que es una novedad en el mundo de hoy, por eso ánimo no tengamos miedo de conocer mas a Jesús, dejar que él nos conozca y cuando nos pide, ayuda a los demás. Yo veo como mucha reticencia, mucho egoísmo, porque se ve el progreso económico, el sueldo mínimo, el sueldo máximo, todas teorías pero Dios no me está pidiendo sueldos máximos o mínimos, me está pidiendo: da de lo tuyo a los demás.

AC: Pero como hemos hablado antes, y lo importante quizá no sea, si se da o no, o cuánto, sino por qué. Creo que es eso un poco el asunto, porque digamos que a veces de pronto nos embarcamos en algunas campañas, y todo lo hacemos para quedar bien.

CJLC: efectivamente, yo creo que está muy claro que cuando uno da por esa caridad que arranca de Dios, porque se puede dar a una campaña política, se puede dar para que un señor mate a otro, se puede dar para presionar a un periodista, se puede dar por muchos motivos malos, no solamente negativos sino que hacen daño, esa caridad viene del ejemplo, Dios da su vida por mi sin ninguna obligación, por amor eso tiene que prender en el corazón nuestro, para decir por qué ayudo a esa persona, por amor a Dios y porque él es hijo de Dios, cuando uno quiere arreglar una vivienda, cuando uno quiere ayudar a un enfermo, cuando uno quiere apoyar a la juventud o cuando uno quiere atender a gente que por ejemplo en ese Hogar de Santo Toribio que tiene el Arzobispado cerca al Hospital Dos de Mayo, ahí hay tres o cuatro religiosas estupendas, que reciben familiares, reciben jóvenes que están enfermos y que las anima, el amor a Dios y esa gente al ver ese amor de Dios, se acercan a Dios y salen contentos, cambian porque creo que si tuviéramos todos un poquito mas la mirada en estos santos, hoy les hablo de San Martin de Porres podríamos hablar de Teresa de Calcuta, de San Josemaría de Escriba, de Juan Pablo II o de Santo Toribio de Mogrovejo, de tantos santos peruanos, como Santa Rosa de Lima, hoy ante ese aniversario recordamos con agradecimiento a ese hermano nuestro peruano y realmente le pedimos a él que interceda por nuestro Perú.

AC: vamos hacer una pausa, y volvemos con más aquí en Diálogo de Fe.


AC: Seguimos con Diálogo de Fe, aquí con el Cardenal Cipriani, estaba preguntándole a él sobre el otro tema importante de este mes, que es el mes de la Virgen María.

CJLC: Así es, para nosotros y para todos invocar a nuestra madre, la Virgen, creo que es una primera manera de empezar el mes, decirle a ella “Madre Mía en este mes millones de personas te visitan en muchos santuarios, millones de personas hacen esa romería ese peregrinar, millones de personas rezan el rosario, porque te quieren, porque necesitan tu ayuda”, y como buena madre la virgen sigue apareciendo, no tanto con el milagro de los videntes, sino sigue apareciendo en el alma de la personas de una manera como media fuerte, es como una especie de mamá que hasta se escapa del cielo para visitar a sus hijos.

AC: Esta es mas o menos la relación que abría que tener.

CJLC: Yo creo que este mundo tal como lo estamos viendo ahora, esta en una frialdad, le falta la mamá o sea es un mundo frio, un mundo materializado.

AC: Ya superamos a la mamá, hemos prescindido de ella.

CJLC: esa mirada de la mamá que a veces es severa porque el hijo llega tarde, pero esa mama que finalmente es quien le da la temperatura al hogar, con una sonrisa, con un plato de comida. Esa mamá que tantas veces da una serenidad a la casa y que tantas veces por decir así, creo yo sufre más que el marido, como que está mas cercana a la cruz, el mundo de hoy, yo lo veo tantas veces en esa discusión de quien captura el poder, elecciones en Francia, qué nos importa quien captura el poder, hay que procurar ser mejores, acaso va ser un gran genio el  hombre que va a mejorar las cosas en el hogar, en la familia, en el matrimonio, los niños por nacer, en la ancianidad, no. Igual digo yo en el caso de cualquier otro país, qué grandes campañas para tal o cual ley, para tal o cual campeonato de fútbol, está muy bien, pero yo hecho en falta ese cariño que las mamás; normalmente traían a la vida diaria y la mamá por excelencia, la madre Dios la Virgen santísima, mas que nunca le digo “madre mía no nos dejes solos, ten compasión, apresura este tiempo de cambio, no dejes que el mundo soberbio, autosuficiente se crea dueño de todo y esté maltratando todo”. Empecemos por los niños que no nacen, como es posible que el mundo destruya millones de vidas en el aborto, como es posible que con tanta sabiduría científica pretendan imponernos leyes contrarias a la vida, hay que ser realmente muy mezquinos, muy soberbios para no ver la vida donde la ciencia te dice ahí hay vida propia, lo mismo cuando veo esta juventud que de repente, en un accidente se muere dos o tres jóvenes, toda una serie de tragedias que en el fondo digo donde está esa dimensión humana de la sociedad, son valores cristianos, amor a la vida, amor a la familia, respeto a las personas, dignidad, generosidad porque no es problema que el presupuesto este bien hecho, el derecho a comer no tiene que ver con el presupuesto sino con la sensibilidad de nosotros, el derecho a ahorrar para que otros puedan tener una vida digna no es cuestión de leyes, entonces María, viendo esta parte social o material, es una madre que cambia corazones, pero en todos los casos siempre María, por lo menos, destaca como se presenta ante niños ante gente sencilla, no ante grandes discursos.María siempre dice recen el rosario, ella lo pide y como María siempre como esas mamas, como que se presenta sin avisar: ayuda y sigue, por eso en este mes de Mayo los animo a todos a realizar esas romerías, esas visitas a los santuarios de María, ese rezo del Rosario o en la parroquia que estés o en tu casa como esa virgen peregrina que va de casa en casa como antiguamente ocurría, tantas posibilidades. Desde aquí le pido “míranos con compasión, acompáñanos, limpia nuestros corazones”, María también es señal de pureza, limpieza, limpia nuestros pensamientos no nos dejes caer en esas tentaciones de la carne, de la droga, del licor, de la violencia, purifícanos, levántanos, nadie quiere ser malo, pero algo hay del pecado que nos engaña.

AC: ¿cómo nos ayuda María a evitar estas cosas?

CJLC: Lo primero de todo es que es madre, al igual que la mamá procura conocer a sus hijos, yo a veces escucho a las mamas, “mi hijo es un poco majadero pero en el fondo es bueno”, las mamas saben, entonces ella sabe lo que necesita cada uno pero lo único que nos pide es ser humilde, ella pasará y tratará un pensamiento y ese pensamiento es ella que lo ha puesto en tu corazón, otras veces nos evitará y diremos: caramba que suerte que nos pasó esto, es ella sin que tu sepas nos evito una dificultad.

AC: estamos hablando de María y del amor de María y podríamos saltar al amor de los padres y esta semana todos los peruanos hemos sido testigos de ese ejemplo que nos ha dado la familia Vilca, el papá que ha hecho lo humanamente posible para poder encontrar a su hijo y lo consiguió, qué reflexión nos puede compartir sobre esto.

CJLC: Lo que he tenido en el corazón estos días es justamente mi cercanía a lo que estaba viviendo humanamente, no lo que dicen los periódicos, ni lo que se. Ese papá es héroe porque tiene en su corazón lo que todo padre debe tener: amor a su hogar, amor a sus hijos, amor a su esposa, y eso lo ha manifestado de manera dramática ante la desaparición y muerte de su hijo; pero no cambiemos el centro de ese heroísmo, lo que se ha visto es la grandeza de un hombre de fe invocando siempre a Dios y de un hombre que su vida está a servicio de sus hijos y por lo tanto va en búsqueda de ellos, lo mismo haría la mamá y la familia y por este rezamos a Dios. Mi oración por él y por estos muchachos que de una manera dramática han perdido la vida, como pastor, como hermano, como católico todo mi cariño y mi oración y acompañarlos con mucho respeto en un momento de tanto dolor todos los reconocimientos pueden ser muy grandes pero su hijo ya no está y eso para unos papas es muy difícil, pero por lo tanto creo yo que deberíamos de alguna manera mirar con mayor profundidad y respetar también el dolor de estar personas. Y junto a ello se me viene a la mente, como que no nos damos cuenta de que todo ese dolor quien lo ha generado, unos criminales no necesariamente lo ha generado un policía, un político, un periodista no, unos criminales, no se trata de odiar porque en la fe católica no hay odios, pero si de con firmeza y claridad darnos cuenta que hay un enemigo muy criminal que mata, engaña y encima lo hace con una especie de cinismo, que se quiere disfrazar de política o de ideología, dejemos eso de lado pero desde aquí mi bendición a la familia no solamente de este muchacho, de todos los muchachos, a la capitana y de tanta gente que en este largo esfuerzo que está haciendo el país, seguimos viendo cómo mueren fruto de esta lacra, de estos asesinos que son terroristas o que hoy son narcoterroristas, le pedimos a la Virgen María que acompañe esos hogares que les de paz, serenidad y a todos que nos de un poquito mas de tranquilidad, no aprovechemos circunstancias para generar odios entre peruanos, que Dios los bendiga a todos y a toda su familia en este mes de María y en este aniversario de San Martin de Porres. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.

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