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“El amor de Jesús es un amor hasta el extremo, capaz de dar la vida por el otro”, pronunció Monseñor Guillermo Abanto, Obispo Auxiliar de Lima, durante la Santa Misa que ofició en la Basílica Catedral de Lima el domingo 02 de mayo, V Domingo de Pascua.
Durante su homilía, Monseñor Abanto destacó la importancia del nuevo mandamiento que Jesús dejó: “Ámense unos a otros como yo los he amado” y recordó a todos los fieles que para hacer realidad sus sueños es fundamental acoger este mandato.
“El amor que se nos pide es el amor a ejemplo de Cristo Jesús; un amor total, incondicional; que no hace diferencia de lengua, de credo, de clase, de condición social; que se da y se entrega sin límites y sin medidas; que es capaz de amar incluso al enemigo”, comentó.
En otro momento, recordó lo difícil que es poner en práctica todo lo que ser buenos cristianos implica y conlleva. Por eso, enfatizó al decir que con la experiencia del amor se puede construir una sociedad nueva para tener un mundo diferente.
Finalmente, exhortó a los fieles a pedirle a la Virgen María que interceda ante todos para que puedan tener un corazón renovado y para ser mejores discípulos de su hijo por la práctica y el testimonio del amor, en este mes de especiales celebraciones Marianas.
“Mi corazón, envejecido por el pecado, puede ser transformado por la gracia y el amor de nuestro Señor Jesús. Dejemos que ese amor cale en nuestro corazón para que con María podamos ser, en el aquí y ahora, mejores testigos, discípulos y seguidores de Cristo Jesús en la práctica del amor”, finalizó.

Monseñor Guillermo Abanto presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de Lima.
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