El Canciller del Arzobispado de Lima,
Mons. Alberto Maraví celebró la Santa Misa en la Basílica
Catedral de Lima, este domingo 01 de julio, en la cual se efectuó
también la colecta del óbolo de San Pedro, para colaborar
con las obras de ayuda del Santo Padre.
En
su homilía, Mons. Maraví comentó el diálogo
entre Jesús y uno con quien se encontró camino de Jerusalén:
“Te seguiré, Señor, pero déjame primero despedirme
de mi familia. Jesús le contestó: el que hecha mano al
arado y sigue mirando para atrás, no vale para el Reino de Dios”.
“La palabra de Dios nos invita a tomar conciencia de la llamada
que el Señor nos hace. Jesús llama y espera una respuesta
de nuestra parte, una respuesta, que signifique generosidad y disponibilidad
total” enfatizó.
“Sin embargo, nos preguntamos: ¿Señor qué
quieres que hagamos? ¿Cuál es el contenido de su llamada?
Jesucristo quiere que tu vocación sea la libertad, que seamos
libres. Ahora bien, encontramos hoy tantas versiones del concepto de
libertad -a veces, incluso, contradictorias con ella misma- que es necesario
precisar su contenido”, añadió.
Monseñor
Maraví evocó a Juan Pablo II, quien decía que la
libertad radical del hombre se sitúa al nivel más profundo
de la apertura por Dios por la conversión del corazón.
“El Papa nos dice que somos libres en la medida en que abrimos
el corazón al Señor”, expresó.
“Pero ante la invitación del Señor, se encuentra
la debilidad de nuestra respuesta, debemos reconocer con toda humildad
-una y otra vez- que hemos intentado vivir en libertad, hemos intentado
seguirlo con total generosidad, pero el resultado muchas veces ha sido
confundir libertad con egoísmo” finalizó.