A todos ustedes hermanos en Cristo:
Hoy al celebrar esta fiesta del distrito, le damos gracias a Dios reflexionando sobre una realidad que da luz a nuestra vida. Dios ha querido desde el primer instante que la persona humana viva en sociedad, y el núcleo de esa sociedad es la familia.
No es un acuerdo, no es una época, no es una opinión. Así lo ha querido el Creador. Y la familia cuando extiende esta organización social, nacen los distritos, es decir una familia más grande. Y, por lo tanto, cuando queremos preguntarnos: ¿y cómo podemos organizarnos bien en la vida?, piensa en la familia bien constituida: padre, madre, hijos, abuelos, sobrinos, nietos.
En esta organización querida por Dios de la familia, vemos que también tiene que reinar lo que reina en una familia: el amor, unidad, respeto, seguridad, confianza, y cuando en ese clima se educa a los hijos salen bien; por eso queremos reconocer en estos largos años del distrito que todos los que han trabajado en esta responsabilidad de colaborar en el bien común han hecho de San Borja uno de los distritos más bonitos, más seguros, más familiares de Lima.
Por eso, cuando hoy le pedimos a Dios que bendiga a todas las familias del distrito, lo hacemos de manera especial por sus autoridades para que el Señor los ilumine, para que les de fuerza, para que se acuerden que toda organización social tiene un único objetivo que la hace ser válida: el servicio a la persona.
Tenemos que recordar ideas muy sencillas porque Dios nos ha dejado un esquema muy sencillo y muy aplicable a todo: ¡la familia! Hoy, en el Evangelio, hemos escuchado como Jesús de una manera muy clara nos dice que es muy importante las obras, no basta las intenciones, no bastan las palabras, obras, “por sus frutos los conoceréis”.
Los invito en este domingo a ver cómo vamos en estas obras que Dios nos ha encomendado, cada uno en el lugar que le corresponde. Todo esto nos lleva a reflexionar: ¿Qué he hecho hoy por los demás?, ¿con que intención he hecho las cosas?
La vida tiene un carácter bonito, Dios nos quiere llevar a la felicidad, pero nos quiere llevar libres, por lo tanto, pensamos, decidimos, perdonamos, y en medio de todo este ambiente de esfuerzo humano, Jesús compara la vida de cada uno con ese ejemplo de la casa construida sobre roca. La roca es Cristo, perfecto Dios y perfecto Hombre.
Cristo nacido en una familia, Cristo muerto en la cruz, Cristo que se nos da en la Eucaristía, Cristo en la Pasión de los Sacramentos, aprendamos hermanos a vivir con Cristo de una manera que los demás puedan mirarnos y decir: ¡Este cree! ¡Mira como lo adora! ¡Mira como lo ama! ¡Mira como ayuda, como educa! ¡Mira como es de generoso, como reza, como es de humilde! ¡Mira!
Decía, -me parece que Pablo VI- “Ten mucho ojo de estar un poquito cansado de tantas palabras y pide ejemplo”. Haz tu vida, tu familia, tus proyectos sobre esta roca que es Cristo.
La familia, la persona que no construye sobre roca, sino sobre arena, -y pongamos ejemplo que nos ayude- el egoísta, el mentiroso, el hipócrita. Mucho ruido pero en el primer momento difícil se cae, porque está construida sobre odio, mentiras.
Hermanos, les pido a todos, en esta visita tan bonita, que procuremos vivir más unidos. 25 años del distrito, pues el barrio de todos los que hemos vivido ya hace muchos años, lo tenemos muy presente en el alma. Ojalá que ese barrio de seguridad, amistad, familia, intercambio, puertas abiertas siga animado por esta dimensión familiar, de esta manera hermanos estos 25 años serán el inicio de un proyecto maravilloso, aquí el padre Rafael está poniendo una Iglesia a la altura del distrito de San Borja.
Un saludo a todos, un agradecimiento a quienes tienen la responsabilidad. Busquemos esta fuerza de familia, ese amor, jamás nos pueden convencer de que el mal es mejor que el bien, el bien es mucho mejor, mucho más bonito pero cuesta esfuerzo. La vida es una lucha bonita.
Al iniciar este mes de Junio les propongo: poner en sus corazones esta devoción tan bonita del Sagrado Corazón de Jesús. Que Él nos ayude a hacer de cada día un ambiente maravilloso. ¡La familia sigue siendo una maravilla! Y este distrito con la bendición de Dios seguirá siendo, si no el más bonito, de los más bonitos de Lima.