El paso del Señor de los Milagros le da al país un aire de unidad

sábado, 20 octubre 2018

“Esa presencia del Señor de los Milagros pone en funcionamiento nuestra fe y pone en funcionamiento también nuestro dolor, cuánta gente va a depositar su dolor al pie del Señor de los Milagros. Al mismo tiempo la humildad, cuánta gente sencilla, del pueblo, que camina horas y horas porque cree. Todo el mundo deja de lado sus luchas y problemas y va al encuentro del Señor de los Milagros que es el Señor de la paz, ese Cristo que pasa te escucha, te bendice, te sana, te acompaña”, reflexionó el Cardenal Juan Luis Cipriani en el programa Diálogo de Fe del sábado 20 de octubre.

Mencionó que la salida del Señor de los Milagros estos días nos demuestra que Dios está con nosotros trayendo un mensaje de paz y de perdón.

“Esto es un poco el tema que me parece como muy fuerte, por qué hay gente en el país y ahora que dedica muchas horas a ver cómo generan confrontación. Eso no se puede hacer. Por eso digo que por favor demos paso a esa otra cultura que es de nuestro pueblo, cultura de paz y de hermandad”.

“No estoy diciendo, me adelanto siempre a mis amigos que me traducen, no estoy diciendo sí a la impunidad. No. Estoy hablando del perdón; estoy hablando de un corazón grande, que sabe ayudar, que sabe respetar, que sabe conversar, que sabe discrepar; pero no esas enemistades acérrimas”.

La población se merece algo mejor

Señaló que el Señor de los Milagros es una buena alternativa para unir a todos los peruanos, que no se merece las consecuencias de tantas peleas y descalificaciones.

“Un hombre, una mujer, una persona, no pueden vivir del odio y la separación, se autodestruye. (Asimismo) Una sociedad que se apoya simplemente en esa captura del poder, en ese destruir al enemigo, se autodestruye. Al final en qué acaba, gana el más fuerte, una sociedad autoritaria, como podemos ver por ejemplo en Venezuela o en Nicaragua. No se puede esperar del Estado lo que no puede dar”.

Afirmó también que el Estado no es el creador de la verdad, pero sí buscarla. “La mayoría de votos no crea el acto moral de decir Esto está bien o mal. La verdad, el bien, no vienen de un consenso de los poderes del Estado. Ninguno de ellos es dueño de la verdad. El Estado sí necesita un mínimo de verdad, que se lo tenemos que dar entre todos. Para eso hace falta que la gente, el pueblo, sea consciente, que no puede esperar el bienestar del Estado, el sueldo del Estado, la tranquilidad del Estado, la verdad del Estado.

Por tal razón, animó a buscar en nuestra familia, en Dios, en el trabajo bien hecho y en la amistad, la verdad, el amor y la felicidad.

El Perú clama por mayor paz

En otro momento, expresó que el Perú y el Señor de los Milagros desean mayor paz y entendimiento y menos insulto. Y exhortó a eliminar esos ambientes donde se reúnen para complotar, pues así solo destruyen al país.

“Hoy cómo puedo hablar yo con libertad si encima de mi cabeza hay una campaña para romper mi estado moral o el fracaso de mi negocio o la acusación del colaborador eficaz, cómo voy por la calle si no sé si me están persiguiendo con la pistola. Ya basta de agredir de esa manera. Los poderes del Estado respetando sus limitaciones. Por último, hay la expresión del referéndum o la Constitución que puede lograr un resultado final. Yo estoy entrando en un tema que no es político. Cada uno de nosotros, especialmente quienes tienen una responsabilidad, pensemos cómo está ese corazón (…) Igual tenemos que pensar nosotros con nuestras propias vidas. Quien tiene que tomar una decisión importante, en el nivel que sea, tiene que tener serenidad espiritual y tiene que tener un respeto por los demás”.

La indiferencia mata

En cuanto a las palabras del Papa Francisco, el Cardenal Cipriani comentó que también se puede matar con la ira, con el insulto y con el desprecio.

“El Papa está entrando a un mundo que es el mundo espiritual de cada uno. Creo que lo más importante y lo que rescato de esta reflexión del Papa es que es muy importante lo que tienes en el corazón, ¿hay ira, hay insulto, hay desprecio, hay indiferencia? El Papa nos está diciendo que debemos tener más respeto de unos con otros”.

Finalmente, recordó su visita a Manchay para presidir la Misa por la Fiesta de la Virgen del Rosario.

“Fue un encuentro con la Virgen del Rosario maravilloso. Más de 10 mil personas celebrando el amor a María. El pueblo de Manchay, para mí es como un secreto ver que ese pueblo ha pegado un estirón. La gente sigue y procura seguir adelante. No es que sea el cielo, pero va mejor. Desde aquí mi saludo a Manchay, al padre José. Y estuvo cantando a la Virgen, Amanda Portales. Esa unión de la música andina cantándole a la Virgen por una persona que tiene tanto prestigio y canta tan bonito, eso ayuda y anima; como veíamos a la selección de fútbol”.

“Algo de eso le pido al Señor de los Milagros. Haz el milagro, trae la paz, el gozo, la justicia y la serenidad a nuestro pueblo”.

¿Necesitas ayuda? Haz clic aquí para iniciar el tour