La Arquidiócesis de Lima despidió a la Virgen de Fátima

domingo, 20 enero 2019
  • La Virgen Peregrina de Fátima visitó parroquias, santuarios, y diversos lugares de Lima y el Perú.
  • Es la segunda vez que la Virgen de Fátima Peregrina llega hasta Lima.
  • Cardenal Primado pidió por las familias, por la vida y la paz del Perú

“Qué bonito que en esta circunstancia nos visite María para bendecir a toda la arquidiócesis, para bendecir a todas las familias, para bendecir la vida, para ayudarnos con esa plaga de la cultura de la muerte, con esa plaga de envenenar la educación. Que esas plagas que destruyen los hogares desaparezca. Madre mía te prometemos el rezo del rosario y te pedimos la luz de ese amor de tu Hijo sobre todas nuestras familias”. Con estas palabras el Cardenal Cipriani agradeció a la Virgen de Fátima su visita a la Arquidiócesis de Lima.

 

Desde temprano, cientos de fieles esperaban la llegada de nuestra madre María, la imagen peregrina de la Virgen de Fátima, quien ingresó en procesión a la Catedral de Lima cargada por los seminaristas del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo. Con el tradicional canto “El trece de mayo” que entonaban los fieles, la Virgen peregrina fue colocada en el altar de la Iglesia Primada de Lima.

Luego de ello, el Vicario Episcopal de Pastoral y Evangelización, el Padre Luis Gaspar, dirigió el rezo del Santo Rosario para luego continuar con la misa presidida por el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado del Perú.

 

María nos ha traído paz:

En la Santa Misa el Cardenal pidió a los fieles a que siempre busquen la paz en la Madre de Dios: “Esta imagen es como un signo que lo que trae es paz, paz en el alma que tantas veces la encontramos turbada con el pecado, por los problemas en casa, falta de salud, problemas de trabajo, el alma se turba y frente a esa turbación la paz que viene de ella que hoy trae todos nosotros, invade, genera serenidad, alegría, confianza”.

También afirmó que el mundo de hoy vive en una crisis porque no confía en Dios: “Hermanos, hay una gran desconfianza en el mundo, por eso estamos como asustados, como violentos, estamos en esa permanente crisis porque no confiamos en Dios, la confianza en Dios no solamente es decirle en Ti confío, sino actuar, si confió en el búscale, si confió en el rézale, acude a sus sacramentos, cuéntale tus problemas, esa confianza es la que María devuelve al mundo, el mundo no está en paz, la Iglesia no está en paz, las conciencias de los hombres no están en paz, hay mucha turbulencia, discusiones, cóleras, problemas y todos porque nos olvidamos de mirar a Jesús, de seguir a María.

Virgen de Fátima protege a los niños

En otro momento pidió a los fieles a no dejarse engañar por el demonio y el pecado: “Si somos cínicos, si somos puro palabreo, si no hay una conversión del corazón y de las obras, María llora, por eso esa verdad del amor de Jesús, esa verdad del mensaje de Fátima, tiene que removernos, Madre Mía tienes que detener esa confusión del bien y del mal, tienes que detener esa civilización de la muerte que elimina al niño en el vientre de su madre, tienes que detener ese relativismo moral que destruye la familia, tienes que iluminar a los que gobiernan los países para que te miren a ti con respeto y descubran la verdad”.

 

Concelebraron en la Santa misa, Monseñor Enzo De Castro, Obispo de Iguatu; el Vicario Episcopal de pastoral y evangelización, el P. Luis Gaspar,

Antes de despedir a la Virgen Peregrina, el Cardenal Primado rezó con todo los fieles presentes en la Catedral de Lima la oración de consagración personal al Inmaculado Corazón de María.

Al finalizar la Santa Misa, la imagen peregrina de la Virgen de Fátima salió en procesión en hombros de los seminaristas. Luego prosiguió en  por las calles de la ciudad hasta la parroquia San Sebastián donde la comunidad quechua-hablante le preparó el último homenaje antes de su viaje a Ecuador.

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