Los padres de familia son pieza fundamental en la educación de la fe

viernes, 1 febrero 2019

-Cardenal Juan Luis Cipriani celebró misa de clausura de jornadas de capacitación a profesores de religión de todo el país.
-Animó a los maestros a no tener miedo a ser fieles a la verdad revelada

El Cardenal Juan Luis Cipriani celebró este viernes 1 de febrero la Santa Misa con motivo de la clausura de la capacitación educativa a los docentes de religión a nivel nacional que conforman la Oficina Nacional de Educación Católica (ONDEC). Participaron en la celebración eucarística 460 maestros venidos de todo el Perú. A ellos, los animó a anunciar la fe sin temor.

La persona de fe debe ser valiente

“La educación en la fe, es un proyecto maravilloso, entusiasmante, y ese entusiasmo brota de nuestra relación con Dios, si hay una amistad íntima con el Señor y te dice ayúdame, llévame, para conocer, para estar cerca de todos mis hijos, hijas; entonces esa tarea de profesor adquiere una luz, una fortaleza que no es mía, es de Dios, y al ser parte de ese proyecto entramos en esa enorme responsabilidad de que tú en tu aula hagas la tarea que Dios te pide, dependen miles de futuros ciudadanos”.

De esta manera destacó la importante labor que cumplen los profesores de religión, quienes con su testimonio de vida, deben ser los primeros en tener una relación cercana con Dios. “Deben ser hombres de fe para salvar el alma”, sostuvo el Cardenal citando un pasaje de los Hebreos.

“La persona de fe, lo dice también en este pasaje a los Hebreos, es valiente, anuncia la fe sin temor. Sé constante, no te canses, cada día llegar al aula, al reunirte con los otros profesores, de iluminar la reunión con tu palabra de fe, con tu testimonio de fe y ten paciencia”.

El Cardenal Juan Luis remarcó de este modo, la responsabilidad de ser personas firmes en la fe y valientes hasta el final.

Tarea de los profesores en la fe

“Lo primero las personas, los chicos, el alma, la fe, sus padres. No es cuestión de lo que toca o no toca, yo estoy para moldear el alma, haciéndole ver que tiene un Padre que es Dios, que lo ayuda, acompaña, comprende enseñándole la dimensión del perdón que brota de la cruz, que no brota del Ministerio de Educación o de Justicia, brota de la Cruz”.

Asimismo destacó la importancia de la labor de los profesores de religión y los animó en su trabajo

“Queridos hermanos no dejemos que la educación en la fe esté como aguada, ¡no! Que tenga el sabor de un Cristo vivo, de un Cristo que muere en la Cruz, de una Iglesia que enseña con claridad los mandamientos, los sacramentos, un Cristo que, ¡vive! al lado de los problemas de la gente y que tiene respuesta. Esto hermanos exige que seamos personas de fe y la fe da frutos, no tenemos que corregir al Espíritu Santo, Él sabe conducir las almas, abre el alma, pon la semilla, enséñale a rezar, dale a conocer el contenido de la fe, del catecismo”..

Luego, compartió con los fieles que desde temprana edad, sus padres le inculcaron el amor a Dios y a la Iglesia y que ahora, los profesores, como promotores en la fe, deben hacer lo mismo, haciendo partícipes de manera especial a los padres de familia.

“Los padres de familia son pieza fundamental en la educación de la fe, convóquenlos reúnanlos, no se cansen, me dirán, es que los tiempos, nada de cuentos, todo tiempo ha sido su tiempo”.

Nos creó varón y mujer

El Cardenal se refirió de manera enfática a la verdad que nos enseña la Santa Madre Iglesia, que fuimos creados varón y la mujer y que la sexualidad debe ser enseñada de manera clara y sin corromper a los alumnos.

“Nos creó con amor a imagen suya, nos creó varón y mujer. No nos creó género. Nos creó varón y mujer, ¡basta de cuentos!, no profanemos lo que Dios ha querido hacer en este mundo, no me interesa si lo dice una monja, un religioso, un sacerdote, un Obispo o un Cardenal, es Dios, Génesis, varón y mujer los creó, pues, si se logra corromper la misma identidad, decir es hombre o mujer, se derrumba la familia, la sociedad, la Iglesia. No exagero, no es conservador o progresista, es ser fiel a la verdad revelada. ¡No tengan miedo”

“La educación sexual, que no es la educación genital; sexual, somos personas, no animales, tenemos inteligencia, voluntad, virtudes, pasiones, inclinaciones. No le estamos enseñando educación sexual a un mono. Levantemos la dignidad de niños, niñas, jóvenes, hablemos con claridad pero en esa dimensión de la persona, en la que la sexualidad está integrada en la persona, en su libertad, en sus virtudes, pecados, inclinaciones, concupiscencia, no con truco para ir corrompiendo, primero la curiosidad y luego los actos. ¡Qué pena!, les hablo así porque es necesario”

Finalmente, acudió a la intercesión de María para que se haga presente en nuestra vida y así puedan transmitir las enseñanzas con verdad y paz.

“Madre Mía son tiempo en la que sí te pedimos hazte muy presente en nuestros corazones, familias, aleja todo rasgo de pesimismo, desaliento, amargura, aleja, ya hay bastante, con cariño, alegría, pon un poquito de esa ternura, comprende, escucha, pero no mientas, no te ganes un falso cariño, mintiendo, la verdad nos hace libres y te da mucha paz”.

 

 

 

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