1. Oración: Sabemos que la oración es la comunicación con Dios, con nuestro Padre Celestial, sabemos también que la oración que más le gusta al Padre es la Santa Misa, ofrecer el Sacrificio de su Hijo por alguna intención, después de esta, la oración que más le gusta a la Santísima Trinidad es el Santo Rosario.

En cualquier actividad de nuestra vida, antes de empezarla debe ser puesta en oración, buscar a Jesús en el Sagrario y dejarle todas nuestras intenciones, con más razón si queremos tener Adoración Eucarística perpetua “hay que doblar rodilla” pidiéndole al Señor otorgue la tremenda bendición de tener Adoración Eucarística perpetua. No debemos empezar ninguna acción al respecto sin primero haberla puesto en oración.

Inclusive, cuando ya se tenga la Adoración perpetua se debe seguir rezando por la fidelidad de los adoradores, y porque siempre estén completas las horas.

2. Santo protector: La Virgen María nos pide que cualquier proyecto que realicemos pongamos un santo protector, así tenemos la seguridad que hay un santo que está siempre rezando por este proyecto que lo hace suyo. Se puede tener uno o más santos protectores.

3. Organización: Como dijo el Siervo de Dios Juan Pablo II, “esta es la Hora de los Laicos”. Si una parroquia quiere tener Adoración perpetua son los laicos los llamados a organizarla en coordinación y con autorización del párroco. Este equipo de laicos es el que debe proponer las iniciativas, hacer el seguimiento y tener a su cargo toda la organización administrativa y el control de las horas de adoración tanto desde la implementación secuencial hasta su establecimiento en forma definitiva y después para el mantenimiento de la adoración en la capilla o templo.

El equipo de trabajo debe constituirse en un apoyo fundamental del párroco en esta tarea de obtener la adoración perpetua para su Parroquia.

4. Consagración al Inmaculado Corazón de María: Una de las primeras cosas que se tiene que hacer desde la implementación para llegar a la Adoración perpetua es la Consagración al Inmaculado Corazón de María. Esto lo dijo el Papa Juan Pablo II: “A través del Inmaculado Corazón de nuestra Madre, somos guiados hacia el Corazón Eucarístico de Jesús, el horno ardiente de caridad, para que nuestros corazones sean transformados en hostias vivas, testimonios vivientes del amor y de la oblación total.

Atraigamos a nuestra civilización el poder que triunfa sobre el mal: el Reino del Corazón Eucarístico, a través del corazón de la Virgen María, el Amor Santo. La misión de nuestra Madre bendita es llevarnos a Jesús, es la forma más segura y eficaz de conocer y amar a Jesús a través de su madre. Después de la Consagración, Ella nos lleva a su Hijo eucarístico.

5. Cultura Eucarística: Dentro de las actividades que hay que realizar para tener Adoración Eucarística, están las pequeñas charlas sobre lo que significa la Eucaristía, lo que es la Adoración Eucarística y lo que es la Adoración Eucarística perpetua, esto se hace al terminar las Misas dominicales, preparado por el equipo encargado.

En las homilías, el párroco también puede ir enseñando a la gente sobre las bondades de la Adoración Eucarística para cada uno, para la familia, para la comunidad, para el país y para la humanidad entera incluyendo a las almas del purgatorio.

Cuando se sabe lo que significa la Adoración perpetua, muchos feligreses van a sentir la necesidad de apuntarse para tener su Hora Santa.

Lamentablemente, en los mismos católicos a veces se desconoce la presencia real de Jesús en la Eucaristía, prefieren pedir al Señor a través de una imagen o cuadro que hacerlo a través de la Hostia Santa que es su presencia real; con estas charlitas la comunidad va tomando conciencia ante quien están cuando están en presencia de la Hostia Santa. Como consecuencia, las posturas y la conducta frente a Jesús Sacramentado cambia, convirtiéndose en más piadosa, con más adoración y respeto.

6. Inscripciones: En las charlas que se dan en las Misas dominicales, se pueden pasar las invitaciones estipulando los horarios para apuntarse, día y hora, además de los datos personales incluyendo teléfono, en estos momentos la gente está motivada por lo que ha escuchado en la charlita.

Si la decisión del párroco es llevar la Adoración a que sea perpetua, entonces a medida que se completan días o hasta una hora determinada, se debe ir ampliando poco a poco, no esperar a tener los 7 días completos con las 24 horas, esto podría desanimar a los primeros que se apuntaron. Por ejemplo, si se tiene apuntados 3 días a la semana hasta las 10 de la noche, entonces hasta allí se debe dar la Adoración Eucarística.

Se debe tener un registro de las inscripciones en fichas personales, además de llevar un control de las asistencias para tener la seguridad que se está cumpliendo con tener al Señor siempre acompañado. Igualmente, debe haber un libro de firmas donde el adorador indique su hora de llegada y de término de la Adoración.

7. Acto de Fidelidad a Jesús Sacramentado: Es importante y necesario que los adoradores hagan un acto de fidelidad a Jesús Sacramentado en una ceremonia expresamente convocada para este fin, los actos de fidelidad se renuevan periódicamente. Los nuevos adoradores la hacen por primera vez, y los ya inscritos renuevan junto con ellos.

Cuando la Adoración Eucarística ya es perpetua, el acto de fidelidad se puede hacer una vez al año, en el día del aniversario.

Recomendamos que este acto de fidelidad se haga en presencia de nuestra Madre bendita, la Virgen María.

8. Mantenimiento de la Adoración perpetua: Es importante hacer un seguimiento de la presencia de los adoradores en cada hora del día a través del libro de asistencia y muy especialmente en las horas de la noche y la madrugada.

El equipo encargado debe chequear el libro todos los días, preferentemente haciéndolo antes del turno de adoración, hasta que se acostumbren, esto asegurará que la adoración no se corte por la ausencia de los adoradores. Cada cierto tiempo, debe organizarse una reunión con los adoradores para coordinar la buena marcha de la Adoración como también para prepararlos con charlas para un mejor conocimiento de Jesús Eucaristía.